El 27% de los jóvenes admite haberse emborrachado en el último mes

Salud advierte de que el 20% de la población catalana hace un consumo de riesgo de alcohol

El consumo de alcohol entre gente cada vez más joven sigue en alza. El 27% de los jóvenes catalanes entre 14 y 18 años reconocen haberse emborrachado al menos una vez en el último mes y hasta un 34% de los chavales en ese rango de edad admiten practicar un binge drinking, esto es, un consumo intensivo (beber cinco o más tipos distintos de alcohol en una sola sesión). “Estamos ante un consumo desenfrenado porque el objetivo de los jóvenes que salen los fines de semana es, directamente, emborracharse”, ha advertido este viernes el secretario de Salud Pública, Joan Puigdollers. A tres días del Día Mundial Sin Alcohol, el Departamento de Salud ha aprovechado para presentar los últimos datos sobre consumo de alcohol en Cataluña (las cifras provienen de una encuesta realizada en la Semana de Cribado de 2013) y ha constatado que el 20% de la población catalana hace un consumo de riesgo del alcohol.

Lo que más preocupa a las autoridades sanitarias es el consumo entre jóvenes, que ven normalizada esta sustancia y la emplean como un elemento de socialización. Así, Puigdollers ha hecho un llamamiento sobre el consumo “absolutamente fuera de lugar de los más jóvenes para que los padres se impliquen y hablen con sus hijos sobre ello, porque en este tema las familias son las primeras responsables”. Según Salud Pública,el alcohol es la sustancia más consumida por los jóvenes y alrededor de un 68% de los adolescentes aseguran haber bebido alguna vez durante los últimos 30 días.

El 34% de los adolescentes admiten un consumo intensivo de alcohol.

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Salud ha realizado más de 1.800  talleres de formación con padres y madres de adolescentes para sensibilizar sobre los problemas que genera el consumo de alcohol. “Los jóvenes buscan espacios de socialización y el consumo de alcohol es el medio para hacerlo. Es por ello que nos preocupa mucho más ver a un chico que bebe sólo a los que beben en grupo”, explica Joaquim Cabra, coordinador del proyecto Conecta con tus Hijos del Departamento de Salud. El formador advierte de que los chavales “no tienen percepción de riesgo” pero el mayor problema que detectan es que los padres “no están”. “Los padres ven cosas pero no se dan cuenta y, sobre todo, no están. Cuando falla el vínculo o el apego familiar, es el problema. Por eso decimos que la mejor fórmula para ayudar a los hijos es estar cerca de ellos, sin atosigar, pero estar cerca”, apunta Cabra.

Con todo, el consumo de riesgo de alcohol no se queda en los jóvenes. Entre los adultos también está muy normalizada la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas. Salud ha constatado que el 20% de los catalanes hacen un consumo de riesgo de alcohol —esto es, prácticas que pueden derivar, potencialmente, en problemas de salud derivados de esta sustancia— y no son conscientes de ellos. El alcohol es responsable directo de 200 enfermedades y da nombre a una treintena de ellas que no se producirían si no se hubiese consumido.

Los chavales no tienen percepción de riesgo pero el mayor problema que detectamos es que los padres no están”, explican los expertos.

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EL CONSUMO DE RIESGO DE ALCOHOL, EN CIFRAS

  • 200 enfermedadesestán vinculadas directamente con la ingesta excesiva de alcohol. Una treintena de ellas no se desarrollarían si no hubiese un consumo.
  • Tres consumiciones de alcohol diariamente suponen, según las autoridades sanitarias, el nivel de toxicidad suficiente para desarrollar un cáncer en el futuro.
  • 000 nuevos tumoresaparecen cada año en Europa por la ingesta de tres bebidas alcohólicas diarias.
  • 155,8 billones de eurosanuales es el coste social del consumo de alcohol en la UE.

El Departamento ha incidido especialmente en el impacto social que tiene la ingesta excesiva de alcohol y el daño a terceros que puede causar. De hecho, el 40% de las embarazadas reconocen haber bebido durante el embarazo pese a saber lo perjudicial que ello es para el bebé y el 34% de los hombres atendidos en la Red de Atención a Drogodependencias, admiten haber ejercido violencia física o sexual contra su pareja.

Así, debido a la alta prevalencia del alcohol en la sociedad catalana, Salud ha puesto en marcha la campaña de sensibilización ‘Veus el que beus?’ — ¿Ves lo que bebes?— durante la próxima semana para concienciar de los riesgos del consumo de esta sustancia. “Con esta campaña queremos cambiar radicalmente nuestro entorno, como hicimos con el tabaco, porque el alcohol es un factor de riesgo clave en la salud de las personas”, ha advertido Joan Colom, subdirector general de Drogodependencias del Departamento de Salud.

Reflexión

Beber es un acto social. La mayoría de las veces no bebemos porque nos apetezca saborear nuestra copa, sino por relacionarnos.  Cada fin de semana los bares y discotecas están llenos de jóvenes bebiendo alcohol que según ellos lo están “pasando bien”.

Miles de jóvenes salen ya decididos de sus casas con la intención de emborracharse cada fin de semana por que es de la única manera que creen se pueden divertir, pero simplemente están poniendo en riesgo su salud.

El alcohol es ingerido y pasa al intestino donde solo se absorbe el 20% y el resto se reparte por el torrente sanguíneo afectando a distintos órganos, en especial al cerebro, que se ve muy dañado por la ingesta masiva de alcohol, pudiendo ocasionar graves problemas en él.

La dosis diaria recomendada de alcohol según la Asociación Americana de Medicina es de de 1-2 copas por día (350 ml de cerveza o 150 ml de vino) ya que algunas bebidas fermentadas (como en este caso 10 gramos de etanol) producen efectos beneficiosos como la vasodilatación o el aumento de HDL. Esta dosis para los jóvenes que salen a emborracharse es insignificante. Si analizamos detenidamente el consumo de alcohol por cada copa que se bebe, en este caso los famosos “cubatas” veríamos que una sola copa supera esta cantidad.

Normalmente una copa de bebida destilada (ron, vodka, ginebra, etc.) suele llevar 50 ml de este alcohol y luego el refresco. 50 ml de esta bebida destilada supone ingerir 16 gramos de etanol. Si un joven se toma 4 copas en una noche esto supondría ingerir 64 gramos de alcohol en el organismo (6 veces más de la cantidad recomendada) y podría dar lugar a una intoxicación etílica.

Seguramente no podamos impedir que miles de jóvenes salgan a beber cada fin de semana, pero al menos podemos enseñar a tener un consumo responsable del alcohol con algunos consejos:

  • No hay que mezclar bebidas. Aunque lo que emborracha realmente es el etanol, la mezcla de distintas bebidas puede sentarnos mal y ocasionar daños en el estómago.
  • Beber lentamente, ya que así dará tiempo a que el hígado metabolice más cantidad de alcohol.
  • No hay que beber con el estómago vacío, además las grasas retrasan la absorción del alcohol en el organismo.
  • No conducir bajo los efectos del alcohol ya que aunque creamos que tenemos los reflejos aumentados, es justo lo contrario.

Bibliografía

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